contacto  |   perfil  |   política  |   poesía  |   links  |   inicio  |  
 

 

Los mexicanos en España se organizan para buscar el reconocimiento de sus licencias de conducir

¿Usted ha visto un coche con 5 ó 7 ruedas circulando por las calles de su barrio?  ¿O conoce algún carro que tenga 30 ó 50 velocidades y que se encuentre normalmente en cualquier concesionario?  Seguramente no, porque todos los coches son parecidos en todo el mundo: tienen motor y  4 ruedas.

Lo mismo ocurre con las señales de tráfico.  Todos los países se han puesto de acuerdo para mantener una cierta coherencia en las indicaciones que encontramos en las carreteras del mundo.

De esta manera, cualquier persona con alguna experiencia tras el volante puede cruzar las fronteras entre Estados Unidos y México, entre España y Francia, y, a pesar de la diferencia idiomática, seguir comprendiendo perfectamente las señales de circulación. 

Sin embargo, esta realidad objetiva no es razón suficiente para que se reconozcan las licencias de conducir como documento válido que indica que su poseedor es capaz de manejar un coche.

Para algunos casos, como en el momento de rentar un coche, la licencia sí que es aceptada.   Aquí la lógica empresarial es más importante que la realidad normativa.

Recuperar nuestros derechos

Cuando salimos de México para residir en el extranjero, nos tenemos que adaptar a las normas del país que nos acoge, pero me parece que tampoco deberíamos perder una gran cantidad de nuestros derechos como por desgracia acaba sucediendo.

Uno de estos derechos es tener reconocida nuestra capacidad para manejar un coche amparados por la licencia mexicana. 

En España, un grupo de mexicanos estamos impulsando una iniciativa con el objetivo de recuperar este derecho, buscando el reconocimiento de nuestras licencias de manejar por parte de las autoridades de este país europeo.

Esta iniciativa ha recibido el apoyo de mexicanos residentes en prácticamente toda la geografía española.  Se han recabado más de 300 adhesiones desde Andalucía, Asturias, Canarias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Cataluña, Galicia, La Rioja, Madrid, País Vasco y Valencia. 

Además, se han recibido apoyos de mexicanos residentes en Gran Bretaña, Francia, Bélgica, EE.UU. y de México, así como de españoles, quienes consideran justa la petición.

Este apoyo equivale a decir en Estados Unidos que se hubieran recibido adhesiones de los 50 estados de la Unión Americana, así como de Canadá, Brasil, Argentina y Chile.

La iniciativa surgió de manera individual y espontánea, cuando me enteré que los ciudadanos argentinos habían conseguido el reconocimiento de sus licencias de conducir en España y envié un correo electrónico a mis amigos y conocidos en diciembre de 2002 para convocarlos a que apoyaran una petición parecida que se presentaría en marzo de 2003 al embajador mexicano, Gabriel Jiménez Remus. 

La petición se basaba en lo estipulado en el Convenio de Viena de 8 de noviembre de 1968, en donde se contempla la obligación de los países firmantes de reconocerse recíprocamente las licencias de conducir.  Los argentinos obtuvieron el reconocimiento de sus documentos aduciendo lo establecido en este tratado.

Cual sería mi sorpresa cuando al paso de los días recibí mensajes de toda España para apoyar la petición.  Rápidamente se convirtió en una iniciativa de toda la comunidad mexicana en España.

Para organizar todo el entusiasmo que se originó, se habilitó la página web: http://orojas.com, en la que se publicó la exposición de motivos de la iniciativa y la carta que se le entregaría al embajador.  

Cabe resaltar que la carta final se elaboró con las aportaciones de varios mexicanos, quienes hicieron buenas recomendaciones para hacer más consistente la petición.

Encuentro con el Embajador de México en España

El 3 de marzo de 2003, un grupo representativo de mexicanos acudimos ante el  Embajador para presentarle la iniciativa, entregarle las adhesiones a la misma y la carta en donde se exponían los motivos de nuestra petición.

La respuesta del Embajador fue la siguiente:

* Se comprometió en hacer todo lo posible para apoyar el objetivo de la iniciativa.

* Informó que el Gobierno Mexicano ha firmado el Convenio de Viena de 8 de noviembre de 1968, pero que el Senado de México no lo ha ratificado aún y por lo tanto no es válido para nuestro país.

* La Embajada de México en España, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, preguntó a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes si consideraba conveniente la ratificación del Convenio de Viena.   La Secretaría de Comunicaciones y Transportes aún no ha dado respuesta sobre esta cuestión.

* Nombró al Cónsul, Sr. López Estrada, como interlocutor para la iniciativa.

Sin respuesta

Debido a la falta de respuesta de las autoridades directamente involucradas, durante el mes de mayo de 2003 nos pusimos en contacto mediante correos electrónicos con el Presidente Vicente Fox; con Juan Hernández, Coordinador de la Oficina Presidencial para Mexicanos en el Exterior, así como con Cándido Morales, Director del Instituto de los Mexicanos en el Exterior.

Tampoco se ha tenido respuesta de ninguna de estas autoridades mencionadas.

La comunidad de mexicanos residentes en España hace un llamado a las autoridades mexicanas implicadas en este asunto, para que le den la atención que merece y puedan dar los pasos necesarios para buscar el reconocimiento de las licencias mexicanas frente a las autoridades españolas.

Cabe resaltar que las autoridades de Colombia en España, en 12 meses obtuvieron el reconocimiento de sus licencias de manejar para su conciudadanos.   También sabemos que las Embajadas de Venezuela y Ecuador están negociando con el gobierno español para obtener el mismo derecho para sus conacionales.

Las licencias de conducir como elemento integrador

Si hemos hablado de mantener nuestros derechos en el extranjero, en concreto el de poder conducir con la licencia mexicana, también tenemos que destacar que este documento es un elemento de integración fundamental en la sociedad que nos acoge. 

En algunos casos, es un requisito imprescindible para obtener un trabajo o para llegar al lugar en donde se labora.  También es necesario para realizar ciertas actividades cotidianas, como ir de compras, llevar a la escuela a los niños o al médico a las personas mayores.

Si nuestra licencia de conducir se reconociera en el extranjero, esto ayudaría de manera fundamental a la integración y normalización de la vida de la comunidad mexicana en su país de acogida.

Beneficios económicos

El gasto aproximado para obtener el carnet de conducir español es de 600 euros (aproximadamente unos 7.146 pesos ó 660 dólares), entre clases de conducción, exámenes y pago de impuestos.  Sin embargo, esta cifra puede incrementarse y llegar hasta los 2.000 euros (23.820 pesos ó 2.200 dólares).

Con el reconocimiento de sus licencias de conducir, la comunidad de mexicanos residentes en España se podría ahorrar hasta 1.800.000 euros, es decir, aproximadamente 2 millones de dólares.

El apoyo a la iniciativa para el reconocimiento de las licencias de conducir debería ser una de las prioridades para las autoridades encargadas de ayudar a los mexicanos que residimos fuera de nuestro país. 

Así como sucede en Estados Unidos, en España nos enfrentamos a las mismas dificultades, y por eso lo que sucede en uno y otro lado del charco nos tiene que interesar a todos.

Todos los derechos reservados - Octavio Isaac Rojas Orduña.

Colaboración para MX2.

contacto


ELATED PageKits © 2002 ELATED.com/PageKits.com