Dos meses

 

¿Qué ha sucedido desde entonces?

¿Quién me habla

y con quién converso?

¿Dónde quedó el amuleto?

Mañana cuando parta

te dejaré atrás

Es mejor así

No habrá despedidas dolorosas

ya pasaron

esa oscuridad densa

y sin sueño

como una mosca en la oreja

el sudor cenagoso

algas perladas

el espejo de cartas.

Ahora que vi a esa mujer sin piernas

al ciego abandonado

al viejo sufriendo una

                                      muerte de diez años

ya son menos mis reclamos

y ese miedo primigenio

se ha tornado

en algo menos presuntuoso.

Estar sin padre a mi edad

es como una enfermedad

que no exorcizo todavía.

Y es que resulta lindo

creer que cuando

esté yo otra vez conmigo

él caminará junto

Engañarme con la idea

que llamaré a casa

y él me regalará otra de

sus noches

Es lo mejor

Este día

los árboles andan desnudos

y la lluvia

-gaseosa-

amenaza con cubrirnos

hasta el alma

¡Qué suspiro de niebla

que en hora fatal aspiraste!

Embustera

necia

desnuda y monda

sin dientes ni carne suficiente

para una sonrisa

Sola

puta sin orgasmos en mil años

Ahora escribo

más lento

con pausas

sin las comas correctas

y las letras flacas

Suavizar los verbos

dejar de contabilizar mis pérdidas

conseguirte la vida

aquí cerca

mares y soledades de por medio

Son apenas unos meses

de viajar sin ancla

corriendo sin compañía

¿Qué más decirme?

¿Tschuz?

Uno se acostumbra

cuando las horas

avanzan sin diatribas

sólo podemos desde el mundo

recogerlas

Yo aquí las cuento

como las últimas antes de un

nuevo inicio.