A veces

 

A veces nos vamos así

nuestros dientes rechinando

                   como puertas

los ojos guardando una

                   célula de vista

estas manos cumpliendo

                   como penacho

y nos vamos.

 

A veces nos vemos así

pulcros de una noche

                   de angustia

marchitos como el canto verde

estornudados por Dios

expulsados del paraíso

y nos vemos.

Me gustan las esquinas

                   venturosas

las historias sin contar

las nubes taciturnas

                   como semáforos

las promesas menudas

                   como piernas

me gustan.

Detesto las espaldas

                   partidas por absurdos

los camellones vacíos

las pesadillas con las que

                   pagamos el futuro

los comités como paredes

los golpes de luna

el hueco de mis manos

detesto.